Aplicación de los principios del entrenamiento al tenis

Prácticamente cualquier tipo de entrenamiento nos proporciona mejoras en nuestro rendimiento, como suelen decir: “todo suma”. En cambio, mediante una persona cualificada, estas mejoras se producen de una manera más rápida, eficaz y sobre todo sana. Pues bien, hoy os quiero comentar el que debe ser “el abc” de todo profesional de la actividad física y el deporte: los principios del entrenamiento. Los principios varían dependiendo del autor, pero las conclusiones finales siempre son las mismas. Vamos a dividir los principios en cuatro grandes grupos: pedagógicos, biológicos específicos, metodológicos específicos y de organización temporal.

Principios metodológicos específicos

Principio de participación activa y consciente: Totalmente ligado con implicar al deportista en el proceso de rendimiento. No sólo necesitan saber que hacer, también necesitan saber por qué lo hacen, ser conscientes de los contenidos del entrenamiento, participar a la hora de escoger sus objetivos… No expliquemos a los jugadores los ejercicios solamente, expliquemos el “por qué” de ellos.

Principio de individualización: Cada persona responde de manera distinta a un mismo estímulo, dependiendo de su edad, maduración, nivel base, motivación… Por eso es vital adaptar el entrenamiento a cada persona. Solemos encontrarnos con este problema en deportes colectivos. Tengamos la capacidad de adaptar los ejercicios a cada jugador en una clase colectiva.

Principio de accesibilidad: Las exigencias del entrenamiento deben adecuarse a la realidad del deportista. Objetivos muy fáciles crean desmotivación, y objetivos muy dificiles crean frustación. Cuidado con los ejercicios para experimentados cuando entrenamos con principiantes.

Principios biológicos

Principio de unidad funcional: Cuando aplicamos una carga en nuestro cuerpo, el mismo responde como un todo global, indivisible. Existen tipos de trabajo que afectan negativamente a otros, cuidado con ello.

Principio de sobrecarga: Para cada persona existe un umbral máximo y otro mínimo, el trabajo por debajo del umbral mínimo no produce efectos, pero el trabajo por encima del umbral máximo puede llegar a provocar lesiones irreversibles.

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Principio de supercompensación: Es la capacidad del organismo a restaurar, después de una carga aplicada, su potencial, pero no al potencial del que partía, sino a un potencial superior.

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Principio de recuperación: El descanso es tan importante, o más, como el trabajo en el entrenamiento. Sin ello, no podremos conseguir la supercompensación citada anteriormente

Principio de reversibilidad: El cuerpo humano utiliza la energía mínima necesaria, por ello las mejoras del entrenamiento se pierden rápidamente en periodos de inactividad. Resistencia y fuerza-resistencia son las capacidades que más rápido se mejoran, por ello también son las más fáciles de perder, a diferencia de la velocidad o de la fuerza máxima. También es vital el descanso activo en deportistas lesionados o en periodos vacacionales.

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Principios metodológicos

Principio de multilateralidad: El entrenamiento debe abarcar todos los factores del entrenamiento (físico, táctico, técnico, psicológico y teórico) y desarrollar todas las capacidades físicas (fuerza, velocidad, resistencia y flexibilidad).

Principio de especificidad: El entrenamiento mejora cuando más específico es a la actividad que realizamos (sistemas energéticos, grupos musculares y tipo de movimiento de las articulaciones).

Principio de especialidad: Debemos tender a la especialidad deportiva conforme avanza la edad del deportista, pero no de joven.

Principio de transferencia: Todo ejercicio que realicemos puede conllevar una transferencia positiva, nula o incluso negativa a nuestro rendimiento deportivo (por ejemplo, un tenista que comienza a jugar muy a menudo al badminton). Evidentemente, debemos de evitar estas transferencias negativas.

Principio de variedad: Cuando pasamos muchas horas dedicadas al deporte, hay algo que es vital: variar. Sin variación de ejercicios, de intensidades, de métodos… caeremos rápidamente en la desmotivación.

Principio de evaluación: El entrenamiento debe de ser cuantificable y evaluable. La evaluación nos permite corroborar la mejora, además nos ayudara a planificar los entrenamientos. La especificidad es muy importante a la hora de evaluar.

Principios de organización temporal

Principio de planificación: Hay que estructurar en periodos las temporadas (macrociclos, mesociclos, microciclos y sesiones).

Principio de periodización: La adaptación depende de la organización en el tiempo de las cargas de trabajo y la recuperación entre ellas. Es importante ser consciente de que nuestro rendimiento no puede mantenerse al máximo nivel durante una cantidad prolongada de tiempo.

Principio de repetición y continuidad: Debemos de dejar una distancia óptima entre la aplicación de dos cargas, dejando un tiempo suficiente para la supercompensación, pero evitando una distancia larga.

Principio de progresión: Es importante progresar en nuestros entrenamientos: en la frecuencia de los mismos, en el volumen, en la densidad, en la intensidad…

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