¿Qué es el “locus de control”? Y cómo influye en el rendimiento deportivo.

El “locus de control” es un factor determinante en el rendimiento deportivo de un jugador.

Si queremos jugadores con una buena “Mentalidad OCA” es decir, deportistas que sean capaces de interpretar y darle a las situaciones de partido un significado lleno de optimismo, confianza y autoestima es indispensable que adquieran primero un correcto “locus de control”.

Pero ¿qué es esto del “locus de control”? El “locus de control” es la percepción que el jugador tiene en torno a lo que causa las situaciones de partido que vive. Éstas pueden ser identificadas de dos maneras: internas o externas.

Por ejemplo, ante una situación concreta como fallar varias bolas fáciles:

 - La percepción de “locus interno” sería reflexionar acerca de qué es lo que yo estoy haciendo mal para fallar esas bolas. Sin enfadarme ni meterle más carga emocional. Aceptando la situación. Y buscar soluciones al problema que sé que fundamentalmente pasan por mí. Yo tengo que hacer algo para cambiar e influir en esa situación de partido en la que estoy fallando bolas.

- La percepción de “locus externo” se da cuando ante la misma situación se culpa a la pista, a la bola, al público, a la raqueta, a la suerte del rival o a que “hoy no meto una”, “hoy no es mi día”, “hoy no sé jugar” como si hubiera una especie de hada mágica capaz de influir en nuestro tenis y que nos impide mejorar la situación de partido que estamos viviendo.

Así pues el “locus de control” lo que nos dice es el grado de control que cada jugador cree tener para influir y/o cambiar la situación de partido que está viviendo.

 Estamos hablando de una cuestión perceptual, que no necesariamente real. Es decir, no se trata de que luego la realidad te de la razón y que con tan solo quererlo la situación vaya a cambiar. Tú tienes un área de influencia sobre las cosas que depende de ti pero también hay áreas que no dependen de ti como por ejemplo el rival. Estamos hablando de tu percepción, de tu disposición y de la actitud que eres capaz de dar a la situaciones que vives.

Por lógica, es evidente que cuanto mayor sea tu percepción de resolver una situación de partido, por ejemplo tus errores no forzados, depende más de ti que de circunstancias ajenas mayor serán las probabilidades de que dicha situación cambie a tu favor.

¿Qué características manifiestan uno y otro tipo de jugador?

Los jugadores con un “locus de control externo” suelen ser:

  • Jugadores que suelen pensar que el éxito o el fracaso se debe a la suerte, a las circunstancias o a la influencia de terceras personas (entrenador, mal juego del rival…)
  • Jugadores negativos y que se rinden fácilmente.
  • Rinden mejor cuando el esfuerzo se mantiene en los mismos niveles.
  • Inestables emocionalmente. Cambio de humor. Una emocionalidad muy exagerada tanto frente al éxito como frente al fracaso.
  • Suelen pensar que todo está en su contra. El viento, la pista, el público, los cantos. El tenis y el mundo están diseñados para fastidiarle a él especialmente. O bien tienen pensamientos del tipo “las cosas son así y yo no puedo hacer nada para cambiarlas”.

 Los jugadores con un “locus de control interno” suelen ser:

  •  Jugadores que suelen pensar que tienen un alto grado de influencia y responsabilidad tanto en sus éxitos como en sus fracasos. Responsabilidad que no culpabilidad.
  • Trabajan mejor cuando se establecen diferentes intensidades de trabajo.
  • Son jugadores que no se rinden fácilmente. Tienen muy claros sus objetivos y saben cómo y para qué quieren conseguirlos.
  • Mucho más estables emocionalmente. No manifiestan emociones visibles fuertes salvo cuando la situación competitiva lo requiere. Ellos manejan sus emociones para favorecer sus objetivos. No se dejan dominar por sus emociones.
  • Más independiente y mucho más orientados al logro.
  • No buscan responsabilidades y justificaciones externas para explicar sus éxitos o fracasos. Buscan dentro de ellos mismos las respuestas y soluciones a los situaciones complejas a las que se enfrentan durante la competición.
  • Manifiestan una mayor sensación de satisfacción tras el logro o rendimiento deseado.

 Dicho lo cual, se deduce que una buena mentalidad OCA (optimismo, confianza, autoestima) se basa en gran parte en nuestra habilidad para trabajar y entrenar con nuestros jugadores un correcto “locus de control interno” orientado al rendimiento que nos permitirá disfrutar de jugadores felices y capaces de aceptar el desafío que cada día les plantea la competición.

 @tmiweb

@vicentecuairan

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